Entrevista a Colin Mason, experto en Angel Investment de la Universidad de Glasgow

“Nos ha de preocupar más cómo aprender a invertir de forma más inteligente que cuánto dinero invertir” Entrevista a Colin Mason, profesor de Emprendeduría de la Adam Smith Business School (University of Glasgow) y experto en angel investment.

Prf. Colin Mason en su despacho de la Universidad de Glasgow (c) Andrea Rodés

Andrea Rodés, Glasgow. Colin Mason es profesor de Emprendeduría de la Adam Smith Business School, perteneciente a la Universidad de Glasgow, y uno de los expertos europeos más reconocidos en estrategias de desarrollo empresarial regional e inversión angel. Le entrevistamos en su despacho de la Universidad de Glasgow una soleada tarde de abril, sin amenaza de lluvia, todo un lujo para los habitantes de esta importante ciudad escocesa y antiguo enclave industrial a orillas del río Clyde.   

 

Me gustaría empezar la entrevista preguntándole su opinión sobre un caso real: después de quince años dedicados al Márqueting de gran consumo, un amigo mío, ex compañero de ESADE, de 37 años, ha decidido abandonar su puesto de directivo en una importante multinacional del sector higiene y ahora quiere  invertir en Startups para acercarse al sector digital. ¿Es un buen inicio para convertirse en Business Angel?

Este amigo suyo parece que lo que quiere es comprarse un trabajo, un business angel no suele ser tan dependiente de sus inversiones en startups para ganarse la vida. ¿Hasta cuánto está dispuesto a perder, tu amigo? Los Business Angels invierten su propio dinero, su patrimonio personal, por lo que la mayoría suelen ser personas de más edad, normalmente de 50 años para arriba, o que ya se han jubilado. Normalmente, un business angel ha sido antes emprendedor o ha ocupado algún alto cargo directivo, es gente que todavía disfruta del contexto emprendedor, no quieren perder el contacto con los emprendedores, quieren jugar un rol en el sector de las startups … Es muy frecuente que los B.A sean serial entrepeneurs (Emprendedores en serie), personas que han creado – o intentado crear –  tres o cuatro empresas a lo largo de su vida.  Desde el punto de vista del emprendedor que busca financiación, este tipo de business angel es muy interesante, no solo por su dinero, sino por la experiencia profesional que le puede aportar.

 

¿Aprenden los business angels de su propia experiencia como inversores?

Un business angel se considera exitoso cuando ha conseguido un ‘exit’ y esto es bastante difícil. Para aprender a ser B.A creo que hacen falta más programas para formar a los futuros inversores y desarrollar sus habilidades de inversión: cómo hacer un buen filtraje de proyectos, a llevar a cabo adecuadamente los procesos de auditoría y due diligence, a firmar un buen contrato de inversión … La aparición de grupos y redes de Business Angels ha ayudado mucho en este sentido, a profesionalizar el sector y a mejorar la preparación de los inversores particulares. En Escocia tenemos hoy en día más de veinte grupos y redes de Business Angels. Incluso tenemos una red de business angels específica para mujeres, Investing Women, una red de Business Angels liderada principalmente por mujeres, con el fin de potenciar el talento emprendedor femenino y formar a más mujeres inversoras. El sector de los business angels sigue siendo predominado por hombres, y eso provoca un desajuste.

 

En tus publicaciones defiendes el papel de los grupos y redes de Business Angels a la hora de consolidar un ecosistema emprendedor sano en Escocia.

Yo creo que aumentar la presencia de grupos y redes de B.A ha ayudado mucho en Escocia, sobre todo para rellenar el gap que se crea entre la inversión inicial que recibe una startup por parte de familiares y amigos (las llamadas tres FFF) y el momento en que entra una firma de capital riesgo (con inversiones superiores al millón de euros). Muchos business angels son emprendedores que quieren contribuir al ecosistema emprendedor con una inversión de su bolsillo, pero a nivel particular la suma que pueden aportar a una startup es baja. En cambio, mediante una redes de B.A o los grupos de B.A , las sartups pueden beneficiarse de  inversiones mayores antes de ser participadas por el capital riesgo. En este ámbito también han sido clave los programas de coinversión publica, es decir,  la consolidación de fondos públicos, desde nivel europeo a estatal  o regional, que permiten doblar las inversiones de las redes de B.A y reducir el riesgo de las operaciones. No obstante, lo más importante para mantener un ecosistema de business angels sano no es tanto conseguir liquidez, es conseguir casos de exits! Curiosamente, en Escocia sigue siendo difícil conseguir exits. En este momento,  Londres ha conseguido convertirse uno de los hubs mundiales de startups y inversión angel o capital riesgo gracias en parte a los casos de exits.

 

¿Qué hacer con una inversión en una startup que no consigue arrancar, los llamados ‘muertos vivientes’?

Un business angel orientado a obtener ‘exits’ suele tener en su portfolio alguna compañía que no consigue arrancar, o que nunca llegará a ser suficientemente rentable para ser vendida en una operación de ‘exit’. De lo que se trata es de adoptar una estrategia para minimizar las pérdidas y reducir el riesgo de que el proyecto absorba más capital. Los business angels tienden a estar más vinculados emocionalmente con el emprendedor que el capital riesgo. No obstante, el B.A ha de entender que no es un inversor a largo plazo.  Emprendedor y business angel tienen que entender las normas del juego, que la inversión del B.A está orientada a una operación de ‘exit’.  Actualmente, invertir en startups es un ‘asset’ más al alcance del ciudadano para sacar un rendimiento a sus ahorros, especialmente cuando la bolsa, los bancos o el mercado inmobiliario ofrecen una rentabilidad baja. No obstante, no se debería destinar más del 10% del patrimonio personal a angel investment.

 

¿Un B.A debe ser  siempre exit-oriented?

Yo insisto en que los B.A tienen que ser exit-oriented, pero es cierto que hay un componente emocional. La mayoría disfruta de poder apoyar a los emprendedores, les produce satisfacción poder ofrecer un retorno al ecosistema emprendedor ofreciendo su experiencia y su dinero. Se dicen a ellos mismos: “si yo he tenido éxito como emprendedor, voy a apoyar a las nuevas generaciones para que también lo sean”. Tienen una motivación adicional, no financiera, que les empuja a invertir. Sin este componente, muchas redes de business angels que todavía no han logrado un exit estarían desmoralizadas. Pero quiero ver más exits. Y para ello lo importante es cómo aprender a invertir de forma más inteligente y no cuánto dinero invertir.

 

Enseñas Emprendeduría a alumnos de Administración y Dirección de Empresas. ¿Todos quieren ser emprendedores?

 

No todos están interesados en ser emprendedores, está claro, pero les explico que en su futuro jugará un papel importante el autoempleo y la economía creativa. Todos necesitamos desarrollar habilidades emprendedoras. No puedes dejar tu carrera profesional en manos de una empresa o un empleador.  En mis clases, los alumnos son evaluados con proyectos reales, les digo que creen mini-negocios o desarrollen productos, que tengan la experiencia de salir a vender y a negociar. El aprendizaje es el mayor activo. No necesitas mucho dinero para arrancar un negocio. No estoy muy de acuerdo con loso emprendedores que dicen que necesitan un millón de dólares para arrancar su startup. Deja probar  gratis tu producto, testea con amigos y conocidos… en fin, sal a vender.